Cuando una persona se encuentra en calidad de detenido, la Administración Penitenciaria procura cautelar su integridad física aplicando un modelo de clasificación y segmentación (link a texto contenido en banner Reinserción Social) de acuerdo al nivel de compromiso delictual que tiene con el fin evitar el contagio criminógeno.
Posteriormente al ser sometido a proceso y por ende ser declarado reo, se procura dar acatamiento a la función de “atender y asistir” a la población penal (link a Misión Institucional), a fin de disminuir el impacto que provoca en las personas la privación de libertad.
Si el procesado recibe condena recién en esta etapa pasa a constituirse en población objetivo para aplicar un Tratamiento Penitenciario para su reinserción social.
Una vez que el interno es condenado, las áreas técnicas de las unidades penales efectúan un diagnóstico inicial el cual incorpora análisis de variables laborales, educacionales, sociales y psicológicas.