Este Programa surge como proyecto piloto a fines del año 2009 impulsado por el Ministerio de Justicia, debido a las altas tasas observadas de condenas por delitos asociados a Violencia Intrafamiliar. Su objetivo general es contribuir a mejorar la convivencia social y seguridad ciudadana, mediante la responsabilización y el aprendizaje de conductas basadas en la igualdad y el respeto, por parte de los hombres que ejercen violencia sobre sus parejas mujeres. Sus objetivos específicos son:
- Lograr la adecuada identificación y derivación de los imputados/condenados que se verían beneficiados con el proyecto de intervención.
- Lograr el diseño de planes de intervención diferenciados para los beneficiarios del programa, que consideren sus habilidades, necesidades y problemas asociados a la violencia ejercida contra la pareja.
- Disminuir los comportamientos de violencia física y psicológica de hombres imputados o condenados que la ejercen contra su pareja mujer, a través de una intervención terapéutica especializada.
- Contribuir a la protección de las mujeres que son víctimas de violencia intrafamiliar por parte de sus parejas
- Contribuir a la prevención de nuevas conductas de violencia contra las parejas actuales o futuras de los beneficiarios del programa.
La atención de la violencia masculina contra la mujer en el ámbito intrafamiliar (y especialmente en la relación de pareja) se caracteriza por la particularidad del vínculo emocional y una dinámica característica, que compromete un conjunto de comportamientos que requieren de una intervención especializada y específica. Ello implica fundamentalmente desmantelar los discursos socioculturales en los cuales se sustenta la violencia de género, actuando en distintas dimensiones: percepción, estructura cognitiva, emocional y, finalmente, comportamental. El modelo de tratamiento propuesto tiene por finalidad la responsabilización de las conductas violentas al agresor y el cambio de sus creencias y actitudes que las favorecen. El funcionamiento del circuito de derivación es de competencia penal, de modo que la intervención especializada se hará para quienes ingresen por alguna de las siguientes vías jurídicas: Suspensión Condicional del Procedimiento y Libertad Vigilada del Adulto. Los usuarios de estos proyectos piloto, son aquellos hombres a quienes se les establezca judicialmente la obligación de recibir intervención terapéutica especializada. Quienes finalmente ingresarán al programa de intervención serán aquellos que presenten un perfil que pueda verse beneficiado con ella, según lo determine una evaluación diagnóstica practicada al comienzo del proceso.
Los ejes transversales de la intervención son el Enfoque de Género (que busca desmantelar los fundamentos socioculturales en los cuales se sustenta la violencia de género), la Responsabilización (de los actos de violencia contra la pareja, de la posibilidad de no ejercer violencia y de los posibles cambios en los patrones relacionales) y la Motivación al Cambio (necesaria para modificar una conducta que trae consecuencias negativas a sí mismo y a su entorno). Las áreas de intervención son la afectiva, cognitiva, conductual/interaccional y educacional. Por último, las fases de la intervención son las siguientes:
- Evaluación Diagnóstica: dura 1 mes y consiste en la descripción psicosocial del sujeto, la evaluación de su grado de motivación al cambio, la caracterización de la violencia ejercida, y la identificación de los aspectos cognitivos, afectivos, comportamentales e interaccionales involucrados en el ejercicio de la violencia. En base a él se evalúa si la persona pueda beneficiar de la intervención que ofrece el proyecto.
- Ingreso: dura 2 semanas y consiste en la definición de los objetivos y metodologías más apropiados para la intervención de cada caso, alcanzados de común acuerdo con el beneficiario.
- Intervención: dura 10 meses y consiste en trabajo individual y/o grupal, 1 ó 2 veces por semana, más talleres grupales especialmente enfocados al desarrollo de habilidades relacionales.
- Egreso: dura 1 mes y medio y consiste en apoyar la consolidación de los cambios realizados a lo largo del proceso de intervención y aprender a prevenir las posibles recaídas.
- Seguimiento: dura 6 meses y consiste en tres contactos telefónicos bimensuales que buscan evaluar si la persona requiere realizar alguna sesión de contención o refuerzo.
El programa involucra, además, la coordinación con las redes familiares y comunitarias, otros Centros de atención de Violencia Intrafamiliar, la Unidad de Atención de Víctimas y Testigos (URAVIT) correspondiente, y redes de SERNAM.
La población objetivo del programa son hombres adultos, mayores de 18 años, que se encuentren condenados por causas por delitos de violencia intrafamiliar en Libertad Vigilada o con Suspensión Condicional (sólo para aquellos casos en que la víctima sea la pareja mujer), derivadas a intervención en casos señalados en el articulo 5 de la Ley N° 20.066. La cobertura estimada es de 30 plazas por cada proyecto. Dado que se implementarán 5 proyectos en el período 2009-2010 (en Antofagasta, Copiapó, Valparaíso, Santiago y Concepción), se contará con 150 plazas en todo el país.